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Saturday, October 26, 2013

Proverbios 31

Exhortación a un rey
1 Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.
2 ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis deseos?
3 No des a las mujeres tu fuerza, Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.
4 No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la sidra;
5 No sea que bebiendo olviden la ley, Y perviertan el derecho de todos los afligidos.
6 Dad la sidra al desfallecido, Y el vino a los de amargado ánimo.
7 Beban, y olvídense de su necesidad, Y de su miseria no se acuerden más.
8 Abre tu boca por el mudo En el juicio de todos los desvalidos.
9 Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.
Elogio de la mujer virtuosa
10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11 El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
12 Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.
13 Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
14 Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.
15 Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.
16 Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.
17 Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.
18 Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.
19 Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.
20 Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.
21 No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
22 Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.
23 Su marido es conocido en las puertas, Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
24 Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader.
25 Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir.
26 Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua.
27 Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde.
28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba:
29 Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.
30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
31 Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Proverbios 26

Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas.
1 Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega, Así no conviene al necio la honra.
2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, Así la maldición nunca vendrá sin causa.
3 El látigo para el caballo, el cabestro para el asno, Y la vara para la espalda del necio.
4 Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, Para que no seas tú también como él.
5 Responde al necio como merece su necedad, Para que no se estime sabio en su propia opinión.
6 Como el que se corta los pies y bebe su daño, Así es el que envía recado por mano de un necio.
7 Las piernas del cojo penden inútiles; Así es el proverbio en la boca del necio.
8 Como quien liga la piedra en la honda, Así hace el que da honra al necio.
9 Espinas hincadas en mano del embriagado, Tal es el proverbio en la boca de los necios.
10 Como arquero que a todos hiere, Es el que toma a sueldo insensatos y vagabundos.
11 Como perro que vuelve a su vómito, Así es el necio que repite su necedad.
12 ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él.
13 Dice el perezoso: El león está en el camino; El león está en las calles.
14 Como la puerta gira sobre sus quicios, Así el perezoso se vuelve en su cama.
15 Mete el perezoso su mano en el plato; Se cansa de llevarla a su boca.
16 En su propia opinión el perezoso es más sabio Que siete que sepan aconsejar.
17 El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno Es como el que toma al perro por las orejas.
18 Como el que enloquece, y echa llamas Y saetas y muerte,
19 Tal es el hombre que engaña a su amigo, Y dice: Ciertamente lo hice por broma.
20 Sin leña se apaga el fuego, Y donde no hay chismoso, cesa la contienda.
21 El carbón para brasas, y la leña para el fuego; Y el hombre rencilloso para encender contienda.
22 Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas.
23 Como escoria de plata echada sobre el tiesto Son los labios lisonjeros y el corazón malo.
24 El que odia disimula con sus labios; Mas en su interior maquina engaño.
25 Cuando hablare amigablemente, no le creas; Porque siete abominaciones hay en su corazón.
26 Aunque su odio se cubra con disimulo, Su maldad será descubierta en la congregación.
27 El que cava foso caerá en él; Y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá.
28 La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, Y la boca lisonjera hace resbalar.

Friday, October 25, 2013

Proverbios 25

Comparaciones y lecciones morales
1 También éstos son proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá:
2 Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo.
3 Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra, Y para el corazón de los reyes, no hay investigación.
4 Quita las escorias de la plata, Y saldrá alhaja al fundidor.
5 Aparta al impío de la presencia del rey, Y su trono se afirmará en justicia.
6 No te alabes delante del rey, Ni estés en el lugar de los grandes;
7 Porque mejor es que se te diga: Sube acá, Y no que seas humillado delante del príncipe A quien han mirado tus ojos.
8 No entres apresuradamente en pleito, No sea que no sepas qué hacer al fin, Después que tu prójimo te haya avergonzado.
9 Trata tu causa con tu compañero, Y no descubras el secreto a otro,
10 No sea que te deshonre el que lo oyere, Y tu infamia no pueda repararse.
11 Manzana de oro con figuras de plata Es la palabra dicha como conviene.
12 Como zarcillo de oro y joyel de oro fino Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.
13 Como frío de nieve en tiempo de la siega, Así es el mensajero fiel a los que lo envían, Pues al alma de su señor da refrigerio.
14 Como nubes y vientos sin lluvia, Así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.
15 Con larga paciencia se aplaca el príncipe, Y la lengua blanda quebranta los huesos.
16 ¿Hallaste miel? Come lo que te basta, No sea que hastiado de ella la vomites.
17 Detén tu pie de la casa de tu vecino, No sea que hastiado de ti te aborrezca.
18 Martillo y cuchillo y saeta aguda Es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.
19 Como diente roto y pie descoyuntado Es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia.
20 El que canta canciones al corazón afligido Es como el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el jabón echa vinagre.
21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, Y si tuviere sed, dale de beber agua;
22 Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, Y Jehová te lo pagará.
23 El viento del norte ahuyenta la lluvia, Y el rostro airado la lengua detractora.
24 Mejor es estar en un rincón del terrado, Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
25 Como el agua fría al alma sedienta, Así son las buenas nuevas de lejanas tierras.
26 Como fuente turbia y manantial corrompido, Es el justo que cae delante del impío.
27 Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria.
28 Como ciudad derribada y sin muro Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.

Thursday, October 24, 2013

Proverbios 24

Con sabiduría se edificará la casa
1 No tengas envidia de los hombres malos, Ni desees estar con ellos;
2 Porque su corazón piensa en robar, E iniquidad hablan sus labios.
3 Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará;
4 Y con ciencia se llenarán las cámaras De todo bien preciado y agradable.
5 El hombre sabio es fuerte, Y de pujante vigor el hombre docto.
6 Porque con ingenio harás la guerra, Y en la multitud de consejeros está la victoria.
7 Alta está para el insensato la sabiduría; En la puerta no abrirá él su boca.
8 Al que piensa hacer el mal, Le llamarán hombre de malos pensamientos.
9 El pensamiento del necio es pecado, Y abominación a los hombres el escarnecedor.
10 Si fueres flojo en el día de trabajo, Tu fuerza será reducida.
11 Libra a los que son llevados a la muerte; Salva a los que están en peligro de muerte.
12 Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones?
El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras.
13 Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, Y el panal es dulce a tu paladar.
14 Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría; Si la hallares tendrás recompensa, Y al fin tu esperanza no será cortada.
15 Oh impío, no aceches la tienda del justo, No saquees su cámara;
16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal.
17 Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón;
18 No sea que Jehová lo mire, y le desagrade, Y aparte de sobre él su enojo.
19 No te entremetas con los malignos, Ni tengas envidia de los impíos;
20 Porque para el malo no habrá buen fin, Y la lámpara de los impíos será apagada.
21 Teme a Jehová, hijo mío, y al rey; No te entremetas con los veleidosos;
22 Porque su quebrantamiento vendrá de repente; Y el quebrantamiento de ambos, ¿quién lo comprende?
23 También éstos son dichos de los sabios: Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno.
24 El que dijere al malo: Justo eres, Los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones;
25 Más los que lo reprendieren tendrán felicidad, Y sobre ellos vendrá gran bendición.
26 Besados serán los labios Del que responde palabras rectas.
27 Prepara tus labores fuera, Y disponlas en tus campos, Y después edificarás tu casa.
28 No seas sin causa testigo contra tu prójimo, Y no lisonjees con tus labios.
29 No digas: Como me hizo, así le haré; Daré el pago al hombre según su obra.
30 Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento;
31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida.
32 Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo.
33 Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir;
34 Así vendrá como caminante tu necesidad, Y tu pobreza como hombre armado.

Wednesday, October 23, 2013

Proverbios 23

No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá.
1 Cuando te sientes a comer con algún señor, Considera bien lo que está delante de ti,
2 Y pon cuchillo a tu garganta, Si tienes gran apetito.
3 No codicies sus manjares delicados, Porque es pan engañoso.
4 No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste.
5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas Como alas de águila, y volarán al cielo.
6 No comas pan con el avaro, Ni codicies sus manjares;
7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.
8 Vomitarás la parte que comiste, Y perderás tus suaves palabras.
9 No hables a oídos del necio, Porque menospreciará la prudencia de tus razones.
10 No traspases el lindero antiguo, Ni entres en la heredad de los huérfanos;
11 Porque el defensor de ellos es el Fuerte, El cual juzgará la causa de ellos contra ti.
12 Aplica tu corazón a la enseñanza, Y tus oídos a las palabras de sabiduría.
13 No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá.
14 Lo castigarás con vara, Y librarás su alma del Seol.
15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, También a mí se me alegrará el corazón;
16 Mis entrañas también se alegrarán Cuando tus labios hablaren cosas rectas.
17 No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo;
18 Porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada.
19 Oye, hijo mío, y sé sabio, Y endereza tu corazón al camino.
20 No estés con los bebedores de vino, Ni con los comedores de carne;
21 Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, Y el sueño hará vestir vestidos rotos.
22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
23 Compra la verdad, y no la vendas; La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
24 Mucho se alegrará el padre del justo, Y el que engendra sabio se gozará con él.
25 Alégrense tu padre y tu madre, Y gócese la que te dio a luz.
26 Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.
27 Porque abismo profundo es la ramera, Y pozo angosto la extraña.
28 También ella, como robador, acecha, Y multiplica entre los hombres los prevaricadores.
29 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos?
30 Para los que se detienen mucho en el vino, Para los que van buscando la mistura.
31 No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente;
32 Más al fin como serpiente morderá, Y como áspid dará dolor.
33 Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades.
34 Serás como el que yace en medio del mar, O como el que está en la punta de un mastelero.
35 Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí; Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

Tuesday, October 22, 2013

Proverbios 22

Preceptos y amonestaciones
1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro.
2 El rico y el pobre se encuentran; A ambos los hizo Jehová.
3 El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño.
4 Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
5 Espinos y lazos hay en el camino del perverso; El que guarda su alma se alejará de ellos.
6 Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
7 El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta.
8 El que sembrare iniquidad, iniquidad segará, Y la vara de su insolencia se quebrará.
9 El ojo misericordioso será bendito, Porque dio de su pan al indigente.
10 Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, Y cesará el pleito y la afrenta.
11 El que ama la limpieza de corazón, Por la gracia de sus labios tendrá la amistad del rey.
12 Los ojos de Jehová velan por la ciencia; Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores.
13 Dice el perezoso: El león está fuera; Seré muerto en la calle.
14 Fosa profunda es la boca de la mujer extraña; Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella.
15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.
16 El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias, O que da al rico, ciertamente se empobrecerá.
Preceptos y amonestaciones
17 Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, Y aplica tu corazón a mi sabiduría;
18 Porque es cosa deliciosa, si las guardares dentro de ti; Si juntamente se afirmaren sobre tus labios.
19 Para que tu confianza sea en Jehová, Te las he hecho saber hoy a ti también.
20 ¿No te he escrito tres veces En consejos y en ciencia,
21 Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de verdad, A fin de que vuelvas a llevar palabras de verdad a los que te enviaron?
22 No robes al pobre, porque es pobre, Ni quebrantes en la puerta al afligido;
23 Porque Jehová juzgará la causa de ellos, Y despojará el alma de aquellos que los despojaren.
24 No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos,
25 No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.
26 No seas de aquellos que se comprometen, Ni de los que salen por fiadores de deudas.
27 Si no tuvieres para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?
28 No traspases los linderos antiguos Que pusieron tus padres.
29 ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.

Monday, October 21, 2013

Proverbios 11

Tarde o temprano, el malo será castigado;
1 El peso falso es abominación a Jehová; Mas la pesa cabal le agrada.
2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas con los humildes está la sabiduría.
3 La integridad de los rectos los encaminará; Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.
4 No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; Mas la justicia librará de muerte.
5 La justicia del perfecto enderezará su camino; Mas el impío por su impiedad caerá.
6 La justicia de los rectos los librará; Mas los pecadores serán atrapados en su pecado.
7 Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza; Y la expectación de los malos perecerá.
8 El justo es librado de la tribulación; Mas el impío entra en lugar suyo.
9 El hipócrita con la boca daña a su prójimo; Mas los justos son librados con la sabiduría.
10 En el bien de los justos la ciudad se alegra; Mas cuando los impíos perecen hay fiesta.
11 Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; Mas por la boca de los impíos será trastornada.
12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; Mas el hombre prudente calla.
13 El que anda en chismes descubre el secreto; Mas el de espíritu fiel lo guarda todo.
14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.
15 Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; Mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.
16 La mujer agraciada tendrá honra, Y los fuertes tendrán riquezas.
17 A su alma hace bien el hombre misericordioso; Mas el cruel se atormenta a sí mismo.
18 El impío hace obra falsa; Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.
19 Como la justicia conduce a la vida, Así el que sigue el mal lo hace para su muerte.
20 Abominación son a Jehová los perversos de corazón; Mas los perfectos de camino le son agradables.
21 Tarde o temprano, el malo será castigado; Mas la descendencia de los justos será librada.
22 Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo Es la mujer hermosa y apartada de razón.
23 El deseo de los justos es solamente el bien; Mas la esperanza de los impíos es el enojo.
24 Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
25 El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.
26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá; Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.
27 El que procura el bien buscará favor; Mas al que busca el mal, éste le vendrá.
28 El que confía en sus riquezas caerá; Mas los justos reverdecerán como ramas.
29 El que turba su casa heredará viento; Y el necio será siervo del sabio de corazón.
30 El fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio.
31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡Cuánto más el impío y el pecador!

Proverbios 21

El que guarda su boca y su lengua,
Su alma guarda de angustias.
1 Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.
2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.
3 Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio.
4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado.
5 Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.
6 Amontonar tesoros con lengua mentirosa Es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte.
7 La rapiña de los impíos los destruirá, Por cuanto no quisieron hacer juicio.
8 El camino del hombre perverso es torcido y extraño; Mas los hechos del limpio son rectos.
9 Mejor es vivir en un rincón del terrado Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
10 El alma del impío desea el mal; Su prójimo no halla favor en sus ojos.
11 Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio; Y cuando se le amonesta al sabio, aprende ciencia.
12 Considera el justo la casa del impío, Cómo los impíos son trastornados por el mal.
13 El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído.
14 La dádiva en secreto calma el furor, Y el don en el seno, la fuerte ira.
15 Alegría es para el justo el hacer juicio; Mas destrucción a los que hacen iniquidad.
16 El hombre que se aparta del camino de la sabiduría Vendrá a parar en la compañía de los muertos.
17 Hombre necesitado será el que ama el deleite, Y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá.
18 Rescate del justo es el impío, Y por los rectos, el prevaricador.
19 Mejor es morar en tierra desierta Que con la mujer rencillosa e iracunda.
20 Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato todo lo disipa.
21 El que sigue la justicia y la misericordia Hallará la vida, la justicia y la honra.
22 Tomó el sabio la ciudad de los fuertes, Y derribó la fuerza en que ella confiaba.
23 El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.
24 Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso Que obra en la insolencia de su presunción.
25 El deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar.
26 Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano.
27 El sacrificio de los impíos es abominación; ¡Cuánto más ofreciéndolo con maldad!
28 El testigo mentiroso perecerá; Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho.
29 El hombre impío endurece su rostro; Mas el recto ordena sus caminos.
30 No hay sabiduría, ni inteligencia, Ni consejo, contra Jehová.
31 El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria.

Sunday, October 20, 2013

Proverbios 20

Los pensamientos con el consejo se ordenan
1 El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.
2 Como rugido de cachorro de león es el terror del rey; El que lo enfurece peca contra sí mismo.
3 Honra es del hombre dejar la contienda; Mas todo insensato se envolverá en ella.
4 El perezoso no ara a causa del invierno; Pedirá, pues, en la siega, y no hallará.
5 Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; Mas el hombre entendido lo alcanzará.
6 Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
7 Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él.
8 El rey que se sienta en el trono de juicio, Con su mirar disipa todo mal.
9 ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?
10 Pesa falsa y medida falsa, Ambas cosas son abominación a Jehová.
11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos, Si su conducta fuere limpia y recta.
12 El oído que oye, y el ojo que ve, Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová.
13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan.
14 El que compra dice: Malo es, malo es; Mas cuando se aparta, se alaba.
15 Hay oro y multitud de piedras preciosas; Mas los labios prudentes son joya preciosa.
16 Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño, Y toma prenda del que sale fiador por los extraños.
17 Sabroso es al hombre el pan de mentira; Pero después su boca será llena de cascajo.
18 Los pensamientos con el consejo se ordenan; Y con dirección sabia se hace la guerra.
19 El que anda en chismes descubre el secreto; No te entremetas, pues, con el suelto de lengua.
20 Al que maldice a su padre o a su madre, Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa.
21 Los bienes que se adquieren de prisa al principio, No serán al final bendecidos.
22 No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará.
23 Abominación son a Jehová las pesas falsas, Y la balanza falsa no es buena.
24 De Jehová son los pasos del hombre; ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?
25 Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración, Y después de hacerlo, reflexionar.
26 El rey sabio avienta a los impíos, Y sobre ellos hace rodar la rueda.
27 Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón.
28 Misericordia y verdad guardan al rey, Y con clemencia se sustenta su trono.
29 La gloria de los jóvenes es su fuerza, Y la hermosura de los ancianos es su vejez.
30 Los azotes que hieren son medicina para el malo, Y el castigo purifica el corazón.