Showing posts with label raiz. Show all posts
Showing posts with label raiz. Show all posts

Friday, April 12, 2013

Reflexiones - ¿Cuál es?


Cuál es?
¿El día más bello? Hoy.
¿La cosa más fácil? Equivocarse.
¿El obstáculo más grande? El miedo.
¿El mayor error? Abandonarse.
¿La raíz de todos los males? El egoísmo.
¿La distracción más bella? El trabajo.
¿La peor derrota? El desaliento.
¿La primera necesidad? Comunicarse.
¿Lo que más hace feliz? Ser útil a los demás.
¿El misterio más grande? La muerte.
¿El peor defecto? El mal humor.
¿La persona más peligrosa? La envidiosa.
¿El sentimiento más ruin? El rencor.
¿El regalo más bello? El perdón.
¿Lo más imprescindible? El hogar.
¿La ruta más rápida? El camino correcto.
¿La sensación más grata? La paz interior.
¿El resguardo más eficaz? La sonrisa.
¿El mejor remedio? El optimismo.
¿La mayor satisfacción? El deber cumplido.
¿La fuerza más potente del mundo? La fe.
¿La cosa más bella de todas? El amor.
¿Los mejores profesores? Los niños.
¿Las personas más necesarias? Los padres.
¿Una de las mayores alegrías? Tener amigos de verdad, saber que cuentas con alguien, aunque sepas que ellos no van a resolver tus problemas...
Pero toda esta belleza que encontramos en la vida... La tenemos gracias a los dones que Dios nos dio y a su infinito amor...
María Teresa De Calcuta
1 Timoteo 6:11
Mas tú, oh hombre de Dios, sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

Wednesday, July 25, 2012

La Raíz de El Laurel


Por: El Aviso Magazine

Cerca de un arroyo con aguas frescas, había un pequeño bosque.
Los árboles eran muy variados. Todos gastaban las energías en ser más altos y grandes, con muchas flores y perfumes, pero quedaban débiles y tenían poca fuerza para echar raíz.

En cambio un Laurel dijo: “Yo, mejor voy a invertir toda mi fuerza en tener una buena raíz; así creceré y podre dar mis hojas a todos los que me necesiten”.

Los otros árboles estaban muy orgullosos de ser bellos; ¡en ningún lado había tantos colores y perfumes! Y no dejaban de admirarse y de hablar de los encantos de unos y otros, y así, todo el tiempo, mirándose y riéndose de los demás.

El Laurel sufría a cada instante esas burlas. Se reían de él, presumiendo de sus flores, perfumes y abundante follaje.
-      “! Laurel!”, le decían, “?Para que quieres tanta raíz? Mira, a nosotros todos nos alaban porque tenemos poca raíz y mucha belleza.
-      “! Deja de pensar en los demás! ¡preocúpate solo de ti!”.

Pero el laurel estaba convencido de lo contrario; deseaba amar a los demás y por eso tenía raíces fuertes. Un buen día, cayó una gran tormenta, sacudió, soplo y resoplo sobre el bosque. Los árboles más grandes, que tenían un ramaje inmenso, se vieron tan fuertemente golpeados que por más que gritaban no pudieron evitar que el viento los tumbara.

En cambio el pequeño laurel, como tenía pocas ramas y mucha raíz, apenas si perdió unas cuantas hojas. Entonces todos comprendieron que lo que nos mantiene firmes en los momentos difíciles no son las apariencias, sino lo que está oculto en las raíces, dentro de tu corazón… allí en tu alma.
No hay que ser egoístas, no pensemos solo en nosotros mismos,
Hay que pensar también en los demás.

Y en Juan 13:34 Jesucristo nos dice: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
Amor por nuestro prójimo, un mandamiento para memorizar.