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Friday, January 31, 2014

El secreto de la felicidad

El rey Jorge V, escribió en la guarda de la Biblia de un amigo, "El secreto de la felicidad no es hacer lo que te gusta hacer, sino aprender a que te guste lo que tienes que hacer." Demasiados piensan en la felicidad como una especie de cosa que se descubre mediante la búsqueda constante e implacable. No se encuentra mediante la búsqueda. No es un fin en sí mismo. Ollas de oro nunca se encuentran al final del arco iris, como estamos acostumbrados a pensar desde que éramos niños, el oro se extrae de la tierra o extraído laboriosamente de un arroyo de montaña.

Jesús dijo una vez a sus discípulos: "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." Las "cosas" que Él habló son las cosas que nos hacen sentir feliz y seguros de la comida, bebida, ropa, refugio. Él nos dijo que no hiciéramos esto el objetivo principal de nuestras vidas, sino que al "buscar el reino", estas necesidades se nos suministraran de forma automática. Por lo tanto, el buscar su reino y su justicia, es el secreto de la felicidad.

Wednesday, October 23, 2013

La Confianza en Él, La Esperanza en Él,

La Confianza en Él, La Esperanza en Él, Y Él nos promete estar siempre con nosotros, todos los días de nuestra vida, para cuidarnos y cumplirnos sus promesas, con la única petición de que tengamos Fe y Esperanza inquebrantables y guardar sus mandamientos.

23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos.

20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,

R: Aquí nos dice que si le pedimos de acuerdo a su voluntad él nos dara abundantemente.

9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

R: Son tan maravillosas que ni ojo vio, ni oído oyó, ni siquiera ha estado en el corazón del hombre, gloria a Dios.

8 Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.
9 Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.

R: Al andar en su luz seremos saciados y beberemos del torrente de sus delicias.

6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

R: Debemos tener confianza de que él que comenzó su obra en nosotros la terminara y perfeccionara hasta la venida del Señor, nos llama a tener paciencia y persistir.

y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

R: Tenemos la promesa de que estará con nosotros todos los días hasta el final, por lo cual debemos mantener nuestra fe y caminar sus caminos en comunión con él.

3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

R: La promesa de que volverá para que estemos con él y que solo se fue para prepararnos morada.

Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
R: Es una aseveración de que si andamos con él el nos dará la fuente de la vida.

3. Promesas de Dios:

Darnos lo esencial para sobrevivir, escuchar nuestros ruegos, vida eterna, el nunca darnos más de lo que podemos soportar, jamás abandonarnos ni en las buenas ni en las malas, 

Friday, October 18, 2013

Proverbios 18

Los labios del necio traen contienda; Y su boca los azotes llama.

1 Su deseo busca el que se desvía, Y se entremete en todo negocio.
2 No toma placer el necio en la inteligencia, Sino en que su corazón se descubra.
3 Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, Y con el deshonrador la afrenta.
4 Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; Y arroyo que rebosa, la fuente de la sabiduría.
5 Tener respeto a la persona del impío, Para pervertir el derecho del justo, no es bueno.
6 Los labios del necio traen contienda; Y su boca los azotes llama.
7 La boca del necio es quebrantamiento para sí, Y sus labios son lazos para su alma.
8 Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas.
9 También el que es negligente en su trabajo Es hermano del hombre disipador.
10 Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado.
11 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, Y como un muro alto en su imaginación.
12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, Y antes de la honra es el abatimiento.
13 Al que responde palabra antes de oír, Le es fatuidad y oprobio.
14 El ánimo del hombre soportará su enfermedad; Más ¿quién soportará al ánimo angustiado?
15 El corazón del entendido adquiere sabiduría; Y el oído de los sabios busca la ciencia.
16 La dádiva del hombre le ensancha el camino Y le lleva delante de los grandes.
17 Justo parece el primero que aboga por su causa; Pero viene su adversario, y le descubre.
18 La suerte pone fin a los pleitos, Y decide entre los poderosos.
19 El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, Y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.
20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.
21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
22 El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová.
23 El pobre habla con ruegos, Mas el rico responde durezas.
24 El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.

Thursday, August 9, 2012

¡Gracias, papi, por enseñarme lo pobre que somos!


(Anónimo)

Un padre de una familia muy rica llevó a su hijo a pasear por el campo con el firme propósito de que éste viera cuán pobres eran esos campesinos.
Pasaron un día y una noche completas en la humilde casita de una familia muy pobre. De regreso a su casa en su lujoso automóvil, el padre platicó con su hijo.

-      ¿Qué te pareció el viaje? Pregunto el padre.
-      ¡Muy bonito, papi!
-      ¿Viste que tan pobre puede ser la gente? Insistió el papá.
-      Si – respondió el niño.
-      ¿Y qué aprendiste, hijo? – pregunto nuevamente el padre.
-      Vi – dijo el pequeño, - que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina que llega hasta la mitad del jardín; ellos, un arroyo que no tiene fin. Nosotros colocamos en el patio unas lámparas importadas, ellos tienen las estrellas. El patio de nosotros llega hasta la pared junto a la calle, ellos tienen todo un horizonte de patio.
Al terminar el relato, el padre se quedo mudo.
-      ¡Gracias, papi, por enseñarme lo pobres que somos!

¡APRENDE Y ENSEÑA EL VERDADERO VALOR DE LAS COSAS!

Si esto o cualquier otro artículo te ministra de alguna forma, déjanos tus comentarios y o sugerencias, son muy importantes para crecer en comunidad y espiritualmente, síganos sea parte de este proyecto. Que DIOS los bendiga siempre!!!  

Wednesday, July 25, 2012

La Raíz de El Laurel


Por: El Aviso Magazine

Cerca de un arroyo con aguas frescas, había un pequeño bosque.
Los árboles eran muy variados. Todos gastaban las energías en ser más altos y grandes, con muchas flores y perfumes, pero quedaban débiles y tenían poca fuerza para echar raíz.

En cambio un Laurel dijo: “Yo, mejor voy a invertir toda mi fuerza en tener una buena raíz; así creceré y podre dar mis hojas a todos los que me necesiten”.

Los otros árboles estaban muy orgullosos de ser bellos; ¡en ningún lado había tantos colores y perfumes! Y no dejaban de admirarse y de hablar de los encantos de unos y otros, y así, todo el tiempo, mirándose y riéndose de los demás.

El Laurel sufría a cada instante esas burlas. Se reían de él, presumiendo de sus flores, perfumes y abundante follaje.
-      “! Laurel!”, le decían, “?Para que quieres tanta raíz? Mira, a nosotros todos nos alaban porque tenemos poca raíz y mucha belleza.
-      “! Deja de pensar en los demás! ¡preocúpate solo de ti!”.

Pero el laurel estaba convencido de lo contrario; deseaba amar a los demás y por eso tenía raíces fuertes. Un buen día, cayó una gran tormenta, sacudió, soplo y resoplo sobre el bosque. Los árboles más grandes, que tenían un ramaje inmenso, se vieron tan fuertemente golpeados que por más que gritaban no pudieron evitar que el viento los tumbara.

En cambio el pequeño laurel, como tenía pocas ramas y mucha raíz, apenas si perdió unas cuantas hojas. Entonces todos comprendieron que lo que nos mantiene firmes en los momentos difíciles no son las apariencias, sino lo que está oculto en las raíces, dentro de tu corazón… allí en tu alma.
No hay que ser egoístas, no pensemos solo en nosotros mismos,
Hay que pensar también en los demás.

Y en Juan 13:34 Jesucristo nos dice: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
Amor por nuestro prójimo, un mandamiento para memorizar.